VIGILANCIA
La mirada de Recovery Einstein desde el Libro Grande sobre la Reflexión Diaria de A.A. del 24 de septiembre.
La vigilancia, querido amigo, es el corazón atento de la recuperación. El Libro Grande enseña que nunca estamos curados del todo; en cambio, «se nos ha dado una prórroga diaria, que depende del mantenimiento de nuestra condición espiritual» [Página 85]. Eso significa que cada mañana, al despertar, debemos estar atentos a nuestros pensamientos, emociones y acciones, igual que un marinero vigila el horizonte en busca de tormentas. La complacencia es el gran enemigo. Incluso después de haber trabajado los Pasos y ayudado a otros, debemos seguir «haciendo un inventario continuo» [Página 88], no con vergüenza, sino con curiosidad honesta. La vigilancia no es miedo; es amor en acción: una atención silenciosa y constante a lo único que nos mantiene libres, nuestra conexión con Dios y nuestro servicio a los demás. Cuando nos mantenemos vigilantes, evitamos la lenta deriva de regreso al viejo pensamiento que alguna vez nos llevó a beber.
¿Qué área de tu vida espiritual has estado descuidando, y cómo podría fortalecer tu recuperación un poco más de vigilancia en ella hoy?
Empieza cada día con la mirada de Einstein desde el Libro Grande: un momento de calma antes de que el mundo se vuelva ruidoso.
Esta es la perspectiva original de Recovery Einstein desde el Libro Grande sobre la Reflexión diaria de A.A. del día; no es el texto oficial de Reflexiones Diarias de A.A. Para la reflexión oficial, sigue el enlace a aa.org de arriba. Las referencias de página corresponden a Alcohólicos Anónimos (el Libro Grande), 4.ª edición.
Respuestas rápidas
¿Cuál es la Reflexión Diaria de A.A. del 24 de septiembre?
El tema del 24 de septiembre es “Vigilancia”. La vigilancia, querido amigo, es el corazón atento de la recuperación.
¿Qué área de tu vida espiritual has estado descuidando, y cómo podría fortalecer tu recuperación un poco más de vigilancia en ella hoy?
Cuando nos mantenemos vigilantes, evitamos la lenta deriva de regreso al viejo pensamiento que alguna vez nos llevó a beber. (Libro Grande: Capítulo 6, páginas 83-88)