DAR SIN CONDICIONES
La mirada de Recovery Einstein desde el Libro Grande sobre la Reflexión Diaria de A.A. del 19 de mayo.
Dar sin condiciones está en el corazón del Paso 12. El Libro Grande enseña que llevamos el mensaje no para recibir algo a cambio, sino porque nuestra propia supervivencia depende de ello. En la página 89 dice: «Aunque no te gusten sus implicaciones, debes hacerlo si quieres sobrevivir». No se trata de obligación, sino de reconocer que nuestra sobriedad prospera cuando damos libremente. Cuando ayudamos a otro alcohólico sin esperar gratitud ni resultados, experimentamos la nueva libertad prometida en la página 83: «Vamos a conocer una nueva libertad y una nueva felicidad». Esa libertad viene de soltar el control y confiar en el proceso. Las Promesas de la página 84 nos recuerdan: «No lamentaremos el pasado ni desearemos cerrarle la puerta». Dar sin condiciones significa que no llevamos la cuenta, no exigimos resultados: simplemente ofrecemos lo que se nos dio gratuitamente.
¿Cuándo fue la última vez que ayudaste a alguien en recuperación sin esperar nada a cambio, y qué aprendiste de ti mismo con esa experiencia?
Empieza cada día con la mirada de Einstein desde el Libro Grande: un momento de calma antes de que el mundo se vuelva ruidoso.
Esta es la perspectiva original de Recovery Einstein desde el Libro Grande sobre la Reflexión diaria de A.A. del día; no es el texto oficial de Reflexiones Diarias de A.A. Para la reflexión oficial, sigue el enlace a aa.org de arriba. Las referencias de página corresponden a Alcohólicos Anónimos (el Libro Grande), 4.ª edición.
Respuestas rápidas
¿Cuál es la Reflexión Diaria de A.A. del 19 de mayo?
El tema del 19 de mayo es «Dar sin condiciones». Dar sin condiciones está en el corazón del Paso 12.
¿Cuándo fue la última vez que ayudaste a alguien en recuperación sin esperar nada a cambio, y qué aprendiste de ti mismo con esa experiencia?
Dar sin condiciones significa que no llevamos la cuenta, no exigimos resultados: simplemente ofrecemos lo que se nos dio gratuitamente. (Libro Grande: capítulo 7, páginas 89-95)