Tradición Siete: ¿acepta A.A. dinero de afuera?
En resumen:
- La Forma Larga de la Tradición Siete dice que los grupos de A.A. deben mantenerse íntegramente con las contribuciones voluntarias de sus propios miembros.
- Nombra lo que es peligroso o imprudente: recaudar fondos públicamente en nombre de A.A., aceptar grandes donaciones de cualquier fuente, cualquier contribución que traiga una obligación, y tesorerías de grupo que acumulan dinero sin ningún fin de A.A.
- El ensayo de Bill W. de 1946, "El dinero", muestra que A.A. sí aceptó ayuda de afuera en sus primeros años y la agradeció. Para 1946, escribió, se había extendido entre los miembros un fuerte sentir de que A.A. podía y debía pagar sus propios gastos, y los custodios habían resuelto rechazar los donativos que trajeran alguna obligación.
- La Tradición trata de los grupos de A.A. y de A.A. en su conjunto. No es una regla sobre los empleos de los miembros ni sobre las obras de caridad que apoyan.
Lo que dice la Forma Larga (p. 564)
La Forma Larga de la Séptima Tradición dice cinco cosas, en este orden:
- Los miembros pagan. Los grupos "deben mantenerse íntegramente con las contribuciones voluntarias de sus propios miembros" (p. 564). En 1946 esto todavía era una meta; el texto dice que cada grupo "debería alcanzar pronto este ideal" (p. 564).
- Nada de peticiones públicas en nombre de A.A. La solicitud pública de fondos usando el nombre de A.A. es "sumamente peligrosa", la haga quien la haga: grupos, clubes, hospitales o agencias externas (p. 564).
- Nada de grandes donaciones, y nada de condiciones. Aceptar "grandes donaciones de cualquier fuente", o contribuciones "que traigan consigo cualquier obligación", es imprudente (p. 564). "Cualquier fuente" incluye a los miembros.
- Nada de acumular. Ve "con mucha preocupación" que las tesorerías de grupo sigan acumulando dinero, más allá de reservas prudentes, sin ningún fin de A.A. declarado (p. 564).
- Por qué. "La experiencia nos ha advertido a menudo que nada puede destruir tan seguramente nuestra herencia espiritual como las disputas inútiles por propiedad, dinero y autoridad" (p. 564).
La forma corta, "Todo grupo de A.A. debe mantenerse completamente a sí mismo, rechazando contribuciones de afuera" (p. 562), lo condensa todo en una sola línea.
Cómo surgió: "El dinero" de Bill W. (1946)
Al principio no había dinero por el cual discutir. Los miembros se reunían en casas, y si uno quería ayudar económicamente a otro alcohólico, era asunto suyo (P-17, p. 27). Bill acepta que eso no podía durar: los lugares de reunión, los clubes y las oficinas cuestan dinero, así que la verdadera cuestión era cómo limitar el dinero para que nunca derribara el fundamento espiritual (P-17, pp. 27–28).
Las contribuciones de los miembros mantienen honestos los servicios. Las contribuciones nunca son una condición para ser miembro (P-17, p. 28). Como nadie está obligado a pagar, las oficinas de A.A. "nunca pueden dictar" (P-17, "El dinero", 1946, p. 29): si sirven mal, los miembros dejan de pagar. Por eso las contribuciones voluntarias de los propios miembros deben ser "con el tiempo nuestro único sostén" (P-17, "El dinero", 1946, p. 32).
A.A. sí aceptó ayuda de afuera una vez, y lo dice. Hubo un tiempo "en que necesitábamos desesperadamente un poco de ayuda externa" (P-17, "El dinero", 1946, p. 33). Los donativos de amigos hicieron posible la Fundación Alcohólica, el libro Alcohólicos Anónimos y la Oficina General, y Bill escribe que A.A. nunca dejaría de estar agradecida (P-17, p. 33).
Por qué eso cambió. Para 1946 A.A. tenía miles de miembros que se ganaban la vida, y se extendió un fuerte sentir de que A.A. debía mantenerse a sí misma (P-17, p. 33). Que el dinero del público vaya a la investigación, los hospitales y la educación, que lo necesitan; "Podemos, y debemos, pagar nuestros propios gastos" (P-17, "El dinero", 1946, p. 34).
Qué cuenta y qué no. Que un amigo no alcohólico eche un dólar en el sombrero difícilmente es una excepción a la autosuficiencia (P-17, p. 34). La preocupación son "las grandes contribuciones, sobre todo las que pueden traer obligaciones futuras" (P-17, "El dinero", 1946, p. 34), el dinero que se deja a A.A. en testamentos, la solicitud pública en nombre de A.A., y el dinero de fuentes "húmedas" o "secas", que arrastraría a A.A. a la controversia sobre el alcohol (P-17, p. 34). Bill se cuestiona incluso un donativo grande de un miembro adinerado: ¿podría el grupo sentirse en deuda con él, y podría él pensar que había comprado su sobriedad (P-17, p. 34)? Su conclusión es que "aceptar grandes donaciones de cualquier fuente es muy cuestionable" (P-17, "El dinero", 1946, p. 34).
La decisión de los custodios. Bill cuenta que los custodios de la Fundación Alcohólica acababan de resolver rechazar cualquier regalo que trajera la más mínima obligación y cualquier ganancia ofrecida desde una fuente comercial, incluido el dinero de las compañías cinematográficas interesadas en una película sobre A.A., porque "A.A. no tiene nada que vender" (P-17, "El dinero", 1946, p. 35).
Lo que el texto no dice
La Forma Larga rige a los grupos de A.A. y a los servicios propios de A.A. No les dice a los miembros que no se ganen la vida, que no den a otras causas, ni que no trabajen para organizaciones que sí aceptan dinero de afuera. La preocupación de Bill en todo momento es el nombre de A.A. y las tesorerías de A.A.
La Forma Larga dice que las grandes donaciones y las donaciones con obligaciones son "imprudentes" y que las peticiones públicas son "sumamente peligrosas" (p. 564). La redacción tajante "rechazando contribuciones de afuera" pertenece a la forma corta (p. 562).
Más tarde, como comparación (con fecha)
Las Doce Tradiciones ilustradas (P-43, 1971, actualizado en 2023) agrega que A.A. limita cuánto puede dar un miembro cada año o dejar en un testamento, "para que ninguno de nosotros pueda comprar influencia en A.A." (P-43, 1971, "La Séptima Tradición"). Ese límite es una práctica posterior, no parte del texto de 1946.
Léelo tú mismo
- Apéndice I, la Forma Larga de las Tradiciones (pp. 561–566), gratis en A.A.: https://www.aa.org/sites/default/files/2021-11/en_bigbook_appendicei.pdf
- P-17, La Tradición de A.A.: cómo se desarrolló ("El dinero", pp. 27–35): https://www.aa.org/sites/default/files/literature/assets/p-17_AATraditions.pdf
- P-43, Las Doce Tradiciones ilustradas: https://www.aa.org/sites/default/files/literature/P-43_0625.pdf
- Relacionado: ¿Qué dijo Bill W. sobre los clubes y A.A.? · Tradición Ocho: ¿se puede pagar a alguien por el trabajo del Paso Doce?
Fuentes
| Fuente | Páginas | Primera publicación |
|---|---|---|
| Las Doce Tradiciones, Forma Larga, Tradición Siete (Apéndice I del Libro Grande) | 564 | AA Grapevine, 1946; en el Libro Grande desde 1955 |
| Las Doce Tradiciones, forma corta | 562 | hacia 1950 |
| Bill W., "El dinero" (P-17) | 27–35 | AA Grapevine, 1946 |
| P-43, Las Doce Tradiciones ilustradas | Séptima Tradición | © 1971 (actualizado en 2023) |
Los números de página del Libro Grande corresponden a la cuarta edición (2001). Los números de página de P-17 son los impresos en el folleto (© 2019), que coinciden con el PDF gratuito de aa.org.
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